Tanto los habitantes de ambas partes de una Corea literalmente dividida están al pie de lo que podría significar la declaración formal de una guerra, que desde hace más de 50 años de tensiones y provocaciones verbales y quizá algún disparo sobre los límites del Paralelo 38 con leve, pero acumulante repercusión.
Corea del Norte: Un régimen dictatorial comunista, de tinte estalinista, al mando de su presidente Kim Jong-il o bien el Querido Líder, quien ha creado entre la población, forzosamente, un culto de sí mismo. Tanto, que su cumpleaños es una fiesta nacional y los habitantes reciben “doble ración de comida”. Este país, cuyo escaso presupuesto es destinado en gran parte en recursos de la defensa, entre los que se conoce la existencia de tecnología nuclear para fines bélicos (que ellos llaman “defensa nuclear persuasiva”), reprime a sus ciudadanos, negándole tipo de libertad, y haciendo que en su mayoría vivan en condiciones de extrema pobreza debido a la exclusión y bloqueo por parte de la comunidad internacional, y bajo un terror constante de ser apresados por las autoridades militares. Existen testimonios de personas que han logrado escapar de los “Gulag”, campos de concentración donde eran utilizados como conejillos de indias en atroces experimentos químicos, algunos prisioneros eran ejecutados solo por diversión, entre otros brutales atropellos a los derechos humanos.
El escenario de hoy, siglo XXI, una Norcorea totalmente militarizada aislada del mundo, con capacidad nuclear y total predisposición para su uso, con unos de los ejércitos más numerosos del mundo y dispuesta a todo con tal de hacer permanecer su régimen para siempre, se enfrentan a sus viejos compatriotas, Corea del Sur, quienes apoyados por EEUU y Las Naciones Unidas, hartos de reiteradas provocaciones optan por tener el visto bueno internacional para comenzar con la respuesta a un ataque que el martes pasado tuvo lugar. En este mismo momento se están realizando maniobras en aguas del mar Amarillo, maniobras que comenzaron con la unión del USS George Washington a sus barcos de guerra tal como declara un oficial en la Junta de Estado Mayor surcoreana.Fuentes militares surcoreanas informaron que tras comenzar las maniobras se oyeron detonaciones, aunque no cayó ningún proyectil y -tal como ocurrió anteayer- puede tratarse de maniobras con fuego de artillería realizadas dentro de territorio norcoreano. El Gobierno de Corea del Sur, ordenó a los habitantes de Yeonpyeong que se dirigieran a los refugios locales, mientras el Ministerio de Defensa ordenó a todos los periodistas que abandonasen la isla para evitar riesgos ante posibles ataques provenientes de Pyongyang.
Las últimas novedades son que Corea del Norte desplegó misiles en la zona de conflicto y la tensión crece minuto a minuto, China y las Naciones Unidas, ha propuesto mesas de diálogo y reuniones de emergencia para evitar así el desencadenamiento de una guerra que seguramente tendrá como saldo muchas bajas humanas. Hasta ahora todo esfuerzo diplomático ha sido en vano, el mundo permanece a la expectativa.

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